El control de calidad en una traducción

 

 

 

unnamed

 

 

Traducir es un arte difícil que requiere tiempo, lectura y relectura del trabajo una vez éste acabado. Sin embargo ¿qué control de calidad nos puede garantizar una calidad óptima, libre de errores? Si el cliente nos deja tiempo siempre conviene que otro traductor lea el texto final para mejorar el estilo o corregir algún que otro error gramatical o de puntuación. Podemos decir pues que un buen control de calidad es imprescindible para un resultado final impecable. En Open Idiomes no ignoramos que la total satisfacción del cliente solo es posible con una revisión cuidadosa de la traducción. El control de calidad es parte del proceso que seguimos, en que nuestro personal interno siempre realiza un chequeo antes de la entrega.

 

El control siempre dependerá del tipo de texto que tenemos, si nos enfrentamos a un texto financiero tipo balance miraremos que los números no estén alterados y los puntos y las comas bien situados, si se trata de un texto técnico chequearemos los términos técnicos, en cambio si es un texto para publicar daremos importancia al estilo, y que no queden faltas por supuesto lo que nos llevará a utilizar el corrector de ortografía desde 2 ordenadores distintos. Solo de esta manera se garantiza que el documento entregado al cliente reciba plena satisfacción.

 

Por norma general nunca dividimos un documento entre varios traductores para que no haya terminología distinta y sobre todo que el estilo fluya, que sea el mismo a lo largo del texto traducido.

 

Como hemos dicho anteriormente si el texto se publica pedimos a nuestros clientes el tiempo necesario para realizar una revisión exhaustiva y pedimos una muestra en PDF antes de ir a impresión para asegurarnos que todo esté correcto, a nivel de diseño, de espacio entre las letras o que ningún maquetista haya podido manipular el texto olvidándose de una letra por ejemplo.

 

En resumen, un buen control de calidad es una etapa necesaria en el proceso de traducción, una etapa que no se puede eludir y que cada cliente debe exigir a su proveedor lingüístico de referencia.

Necesito traducir un PDF

images

 

Tengo un documento pdf y necesito traducirlo sin alterar el diseño ¿cómo puedo hacer?

Es muy fácil, nosotros utilizamos la aplicación de Acrobat Profesional y sobrescribimos el documento original sin cambiar ni tocar las imágenes, logos o cualquier cosa que no sea el texto. Abrimos el pdf con Acrobat profesional y desde allí traducimos el texto. Utilizamos la mejor herramienta profesional para trabajar con los documentos pdf. Incluso un documento escaneado se puede traducir y se conserva el diseño de origen.

Otra solución que adoptamos a veces es traducirlos desde el programa Trados cuando son pdf muy grandes, el procedimiento es muy sencillo: importamos el pdf dentro de Trados donde traducimos y lo exportamos a pdf una vez acaba la traducción. El diseño final queda perfecto.

Podemos traducir a cualquier idioma, no dude en preguntarnos más información en http://www.open-idiomes.es/contacto.html

Traducir con Indesign

adobe

No sólo el mundo de la traducción evoluciona sino también el sector de la informática o del diseño. De los programas que hace diez años se utilizaban para crear folletos o presentaciones la mayoría han desaparecido. Últimamente, el programa que se lleva los favores de los maquetistas es sin lugar a duda Indesign, un programa que recuerda Word pero con infinitas de opciones para colocar imágenes, dar formato al texto, en fin maquetar al detalle antes de enviar a imprenta. Por este motivo, un número creciente de clientes nos encargan directamente sus maquetas hechas con Indesign para que las traduzcamos a otro idioma y así ahorrarse el tiempo perdido en volver a pegar el texto desde Word al software de diseño, con el agravante que un error de manipulación puede resultar fatal. Para el traductor Indesign representa un reto porque es más difícil de manejar que el bien conocido Word pero como decíamos no hay otra opción que adaptarse al mercado si uno no quiero morir en el intento. El mayor inconveniente es que se tiene que exportar el documento final a PDF para poder pasar el corrector, pero es un inconveniente menor. Además, hay una ventaja nada despreciable: se pueden exportar los archivos en formato IDML y traducir desde el programa de memoria de traducción Trados, muy utilizado por la mayoría de traductores. Se traduce desde el software Trados, que permite almacenar frases o segmentos ya traducidos y que se van repitiendo, y luego una vez guardada la traducción en formato IDML se vuelve a importar desde Indesign y todo el formato queda intacto. Por lo tanto Indesign ha sabido adaptarse él también a los formatos de otros entornos profesionales para más agilidad, un punto a su favor.

Veremos que se va utilizando cada vez más Indesign para traducir presentaciones relegando Word a textos sencillos que no requieren la etapa de impresión. En Open Idiomes llevamos años traduciendo con Indesign y ofrecemos servicio de post edición antes de enviar las maquetas a imprenta.

Más información en:

http://www.open-idiomes.es/sectores-de-actividad.html

 

 

Busco un intérprete en Madrid

madrid-panoramica-gran-via-t

Open Idiomes lleva ya años ofreciendo su servicio de intérpretes en Barcelona y las afueras, dirigido principalmente a las empresas  para sus reuniones de grupo. A partir de ahora ofrecemos el mismo servicio en Madrid.

Se trata de un servicio integral en el cual un intérprete nativo, con experiencia en la temática debatida, y que haya trabajado un mínimo de cinco años como traductor oral, acudirá al lugar indicado por el cliente. Solemos pedir una guía unos días antes del evento para que el profesional lingüista se pueda preparar un poco. Efectivamente, es un trabajo que requiere una preparación previa por parte del intérprete, porque según la guía del debate que nos envía el cliente es posible que el intérprete descubra una terminología técnica que requiere una búsqueda de vocabulario específico para no “quedarse en blanco” durante unos segundos cuando tenga que hacer su trabajo. El día de la interpretación, el intérprete estará sentado al lado del cliente y escuchará a través de unos cascos los comentarios del briefing/de la reunión que tiene lugar en una sala adjunta. Suele haber un espejo de dos tintes donde se puede observar el desarrollo del debate, por lo tanto el intérprete traducirá oralmente lo que escucha al cliente que tiene al lado.

Suelen ser sesiones de dos horas como máximo y cada intérprete puede interpretar un máximo de tres sesiones al día (es decir unas  6 horas) en una situación como la descrita anteriormente. Si hay la reunión dura más tiempo conviene que acuda un segundo profesional como soporte al primero para que éste pueda descansar un poco. No olviden que el trabajo de interpretación cansa muchísimo. Por este motivo siempre preguntamos el horario del desarrollo de la reunión a fin de ver si hace falta un solo intérprete o dos.

Como decíamos anteriormente, desde el mes pasado Open Idiomes cuenta con el mismo servicio en la capital española, Madrid. Ambos servicios, tanto en Barcelona como en Madrid, suelen hacerse en los idiomas más solicitados: inglés, francés, alemán, italiano o portugués. Para otros idiomas rogamos nos consulten.

Más información en:

http://www.open-idiomes.es/interpretación.html

Quiero traducir un folleto

gc1_print-brouchures

Hoy en día, la mayoría de los folletos y manuales que se entregan con los aparatos que compramos son pdf que podemos descargar en línea. Eso supone una gran ventaja para las empresas porque no tienen que imprimirlos y se ahorran una buena cantidad de dinero en este aspecto. Otra ventaja es que siempre se puede implementar un cambio o actualizar un manual sin que eso suponga volver a pasar por la imprenta. Para el consumidor se acabó el tiempo de guardar en un cajón todos los manuales de los electrodomésticos, ordenadores comprados, se busca la referencia on line y ¡salvados! Allí están a nuestro alcance.

Sin embargo, a veces es inevitable tener que imprimir folletos o trípticos, como en el caso de las empresas turísticas por ejemplo o para una feria. Muchos de nuestros clientes nos envían los textos en Word para que los traduzcamos y ellos mismos se encargan de la maquetación, que sería la fase pre-impresión. Siempre aconsejamos a nuestros clientes que nos envíen el folleto una vez maquetado para una posterior revisión con tal de evitar un error de manipulación de textos durante la maquetación. Claro, el diseñador gráfico no es lingüista y puede omitir una letra sin querer. Por lo tanto es imprescindible esta fase de revisión de la maqueta antes de la fase de impresión.

No es lo mismo, pues, publicar un documento en un sitio web, que se podrá retocar, que un folleto clásico impreso en papel. Los clientes lo tienen que saber y siempre les asesoramos en este sentido. Un buen servicio de una empresa de traducciones también incluye el asesoramiento.

¿Cómo se cobra una traducción?

rating

El trabajo de traductor, como cualquier otro, pretende cobrar su servicio por el tiempo empleado. Cuando más dedicación para un texto, sea por razón de dificultad del lenguaje o por un diseño algo complejo, más caro resultará el precio final. Algo lógico, ¡vamos! No es lo mismo pintar una habitación cuadrada de 20 m2 que otra de 40 m2 con cenefas. Pero ¿cómo se podría demostrar el tiempo que invertimos en traducir al cliente final?

Bien es cierto que hace años algunas agencias cobraban por línea, de ahí mucha controversia porque ¿cuántas palabras hay en un línea? Un dilema de difícil solución. Por lo tanto, poco a poco se ha establecido el criterio utilizado por todos hoy en día: el precio por palabra. Para el cliente eso supone una venta dado que puede contabilizar la cantidad traducida y contrastar con el volumen que consta en la factura. La única diferencia entre unas empresas de traducciones y otras es que algunas cobran por palabra de texto de origen y otras por palabra traducida. Hay poca diferencia al final excepto en algunas combinaciones como entre el castellano y el alemán, por ejemplo, donde hay un desvío de un 20% final, según si es al castellano o al alemán. Open Idiomes cobra por palabras traducidas porque representa el trabajo realmente hecho, es más lógico en sí.

A este precio por palabra algunos traductores o agencias añaden un plus, que puede variar entre un 10% y un 50% según la dificultad del texto, el diseño del texto de origen (cuando hay texto incrustado por ejemplo) o sobre todo en caso de urgencia o de trabajo de fin de semana. Algún incremento se puede justificar, otros menos. En Open Idiomes no añadimos ningún plus a nuestros precios, fijamos un precio redondo sin más. Lo que sí hacemos son descuentos al precio unitario según el volumen. No es lo mismo un encargo de 5000 palabras que otro de 50.000, evidentemente.

Cabe señalar una excepción a esta tarifa por palabra, en el caso de las traducciones juradas que suelen cobrarse por documentos cuando se tratan de certificados, hojas de una sola página. Cuando son documentos más extensos (actas de empresas, escrituras..) el precio vuelve a ser por palabra, aunque más caro al tratarse de traducciones oficiales.

En resumen, las traducciones se suelen cobrar por palabra pero ¡ojo a las sorpresas! Pida siempre un presupuesto antes de encargar un trabajo para evitar sorpresas, y no ver un plus añadido a un precio unitario que a veces resulta demasiado tentador. Si trabaja con Open Idiomes no tendrás malas sorpresas en este sentido.

Quiero una traducción sin errores

open

Cada traductor profesional se esfuerza al máximo para entregar un trabajo de calidad, es lo que suelen exigir las empresas de traducciones a sus empleados y/o colaboradores externos. Se revisan los trabajos, siempre y cuando el cliente nos deja el tiempo requerido, y se verifica la terminología técnica. Uno de los principales errores que puede incurrir un traductor es equivocarse de término técnico, aún pensando que no está nada equivocado. Por ejemplo en el ámbito médico una mala traducción podría causar un diagnóstico erróneo y ser muy perjudicial, o también en el ámbito químico un desliz en una ficha de seguridad puede llevar a consecuencias dramáticas. Por lo tanto siempre se tiene que llevar a cabo una revisión exhaustiva, tal y como lo hacemos en nuestro proceso en Open Idiomes. Un buen traductor con experiencia nunca incurrirá en un error de tipo “falso amigo” por falta de dominio de la lengua original. Entre el español y el inglés, por ejemplo, hay muchísimos falsos amigos que parecen decir algo pero que tienen otro significado. Para volver al dominio de la medicina estamos con un mundo profesional que tiene su propia jerga y el traductor debe tener experiencia suficiente para conocerla y dominarla. Es importante si se quiere conseguir una lectura que fluya. Conviene también traducir adecuadamente los acrónimos y las abreviaturas, muy habituales en el campo científico, exigen rigor en la traducción y búsqueda del organismo en concreto y de cómo se expresa en el idioma a traducir.

Como lo podemos ver cada texto y cada idioma tienen sus propias trampas lingüísticas, dificultad, rigor exigido…que obligan a seleccionar al traductor más cualificado según el texto a traducir. A lo largo de su experiencia cada traductor se siente más cómodo con ciertos campos de especialización y una buena agencia de traducciones debe seleccionar a sus profesionales según sus necesidades y según la especificidad de los textos de sus clientes.

Una traducción sin errores no es difícil pero exige rigor en la selección del traductor y planificación en cuanto a revisión para ajustarse a los plazos de entrega de los clientes.

 Más información en: http://www.open-idiomes.es

Traducciones con estilo

berzeugung mit Argumenten und Charme: Frauen im Beruf

Uno de los requisitos por parte de los clientes es obtener un texto con una gran calidad de redacción, como si la traducción no fuese traducción sino redactada directamente en otro idioma. No siempre es fácil versar con estilo porque ya se sabe, hoy en día todo es urgente y la rapidez no es muy apropiada para generar calidad.

Una buena manera para que el traductor mejore su estilo es que lea literatura sobre la temática habitual de sus clientes. Si la mayoría de su trabajo viene del sector de la moda, por ejemplo, conviene que lea revistas de moda para familiarizarse aún más con la jerga de ese mundillo. A veces no es suficiente con ser un traductor profesional nativo y vivir en su propio país para estar al día de la evolución de la lengua, conviene hacer una “inmersión” en la terminología de sus propios clientes. El idioma técnico también evoluciona y no siempre lo conocemos si no se hace el esfuerzo de actualizar sus conocimientos. Sólo de esta manera se podrá redactar correctamente y se logrará expresar con claridad y exactitud la idea que viene del texto original. Para muestra un botón: en la lengua francesa el portero de football ha sido un término que ha ido cambiando a lo largo de los años. Hace décadas se hablaba del “goal” (en referencia al goalkeeper inglés). Luego se habló del “gardien de buts” y últimamente se encuentra mucho el término “portier”, que jamás antes se utilizaba. O los políticos que antaño se llamaban “les hommes politiques” para pasar ahora a llamarse “les politiques”. Seguramente se debe a la influencia de otros idiomas, pero en el caso del portero de fútbol es interesante observar la evolución a lo largo de las últimas tres o cuatro décadas.

Para obtener una buena redacción también debemos hacer trabajar nuestra imaginación y sentir el significado del texto al igual que lo hacemos cuando escribimos algo.

No olvidemos que traducir es un ejercicio creativo, que requiere tiempo y cierta tranquilidad. Si leemos mucha temática que solemos traducir para nuestros clientes será beneficioso para todos.
 Aunque las prisas y los tiempos de entrega suelen ser prioritarios, no debemos olvidar la propia formación del traductor para su mejora continua.

Quiero revisar mi traducción

proofread

El mundo competitivo de hoy en día obliga a las empresas modernas a ofrecer un servicio óptimo, de la más alta calidad. En el sector de las traducciones eso supone entregar traducciones realizadas por traductores profesionales, nativos y viviendo en el país de su lengua materna (a la que traducen) para no perder nada del léxico y de las estructuras a lo largo de los años. Sin embargo, el error es humano y conviene que otro traductor o el gestor de proyectos revise las traducciones para asegurarse que no contienen errores y que respeten el libro de estilo de cada cliente.

La revisión es, de hecho, la última etapa, antes de entregar el trabajo al cliente. El trabajo de revisión como decíamos no significa que el traductor no esté capacitado sino que nos aseguramos que no queda ninguna omisión, ningún error de tipografía que el ojo de traductor no hubiera visto. Ya se sabe que el ojo que lee un mismo texto durante muchas horas engaña a veces.

Se tratará pues de corregir errores de estilo, de coherencia, de semántica, de ortografía, de puntuación y como decíamos de tipografía.

Siempre se seguirá el manual de estilo del cliente, porque cada empresa tiene sus preferencias léxicas o gráficas (tipo de letra, mayúsculas..) en cuanto a vocabulario utilizado, y conviene respetarlo para ofrecer un servicio de alta calidad.

En Open Idiomes revisamos las traducciones que entregamos puntualmente a nuestros clientes, más de veinte años avalan nuestra calidad.

Más información en: http://www.open-idiomes.es/

Seleccionar al mejor traductor

guarantee-icon-blue-300x202

Esa es una pregunta que nos suelen hacer los clientes cuando nos encargan un pedido, que escojamos al mejor traductor según la tipología de texto que nos envían. Huelga decir que según se trata de un texto jurídico, científico, de marketing o un menú de restaurante no todos los traductores se sentirán cómodos con cualquier documento. Por su experiencia cada uno habrá lidiado con cierto tipo de textos y gracias a esos años de traducciones para clientes habituales tendrán más conocimientos en un ámbito concreto. Por eso, cuando seleccionamos a los traductores , a parte de exigir como mínimo cinco años de experiencia en el mundo de la traducción, les pedimos que nos expliquen qué especialidad es la más apropiada para ellos. Esas experiencias se vienen adquiriendo, como decíamos, gracias a los años que llevan traduciendo para un mismo cliente o gracias a los glosarios que la empresa de traducciones les puede facilitar, porque en la universidad no hay un curso de especialidad concreta para Traducciones. Por lo tanto dicha experiencia se va adquiriendo al filo de los años.

Amén de esto hay otro criterio muy importante para entregar un trabajo de calidad: que el propio traductor resida en su propio país, es decir el área geográfica de la lengua de destino, donde se habla su lengua materna. Es un aspecto imprescindible para tener textos redactados con calidad, no como una traducción literal, sino como si el documento se hubiese escrito directamente en la lengua de destino. A lo largo de esos más de 20 años, Open Idiomes se ha dado cuenta que un traductor que vive fuera de su propio país ya no está en contacto permanente con su idioma y se van perdiendo conceptos, nexos lingüísticos que van cambiando, por lo tanto la calidad se ve mermada. Hoy en día, en un mundo cada vez más competitivo, para sobrevivir conviene trabajar con alta calidad y ofrecer un servicio muy profesional: entregar las traducciones de manera puntual, contestar rápidamente a las preguntas de los clientes (sean presupuestos o preguntas diversas) y por supuesto proporcionar traducciones con un alto nivel de redacción. Ese es el aspecto que acostumbra a fallar o a recibir quejas si los traductores llevan años viviendo fuera de su país. No es una regla general, porque hay de todos en la viña del señor, pero repito tener un contacto permanente o muy regular con su idioma de trabajo es imprescindible para entregar traducciones que estén a la altura de lo que esperan los clientes.